La sangre es un tejido líquido del organismo que transporta oxígeno y sustancias nutritivas a las células, y que recoge de ellas los productos de desecho. Además, ayuda a controlar la temperatura del cuerpo y constituye un medio de defensa frente a las infecciones.La sangre está compuesta por un líquido llamado plasma y por células. El plasma en gran parte es agua que contiene sustancias como grasas, proteínas, azúcares, hormonas, minerales y vitaminas.
Las células que se encuentran flotando en el plasma son los glóbulos rojos, las plaquetas y los glóbulos blancos.
Todas las células de nuestro cuerpo necesitan oxígeno para vivir. Los glóbulos rojos contienen la hemoglobina que recoge el oxígeno en los pulmones y lo entrega a todas las células. Los glóbulos rojos tienen forma de disco con una depresión central. Se producen en la médula ósea (entre 2 y 3 millones cada segundo) de donde pasan a la sangre.Las plaquetas se producen en la médula ósea y son pequeñas células que ayudan a que la sangre coagule en donde se produce una cortada o donde algunos vasos sanguíneos se rompen. Las plaquetas se movilizan y taponan la herida para evitar una hemorragia. Así se forma un coágulo y después los vasos lesionados y la piel se cicatrizan.
Los glóbulos blancos son de varios tipos: granulocitos o neutrófilos, monocitos, linfocitos, eosinófilos y basófilos. Se producen en la médula ósea y en los tejidos linfáticos (ganglios, hígado y bazo). Existen entre 4,000 y 9,000 glóbulos blancos en cada milímetro cúbico de sangre y nos sirven para defendernos de las infecciones. Los neutrófilos y los monocitos son “comedores” de bacterias y hongos debido a que los atrapan y los matan; pueden salir de los vasos sanguíneos e ir a los tejidos a combatir las infecciones.
Los eosinófilos y los basófilos principalmente reaccionan y atacan lo que desconocen como propio del cuerpo. Los linfocitos reonocen células malignas y/o infectadas y pueden ser de tipo T y de tipo B. Estos últimos producen los anticuerpos para defendernos de las infecciones.








